Turismo en Brasil
El “litoral fluminense” es una maravilla. Pero hay dos lugares donde es más que eso: navegar en Angra y admirar las coloridas estrellas de mar en Isla Grande no tiene palabras.
Angra dos reis
A la mañana el sol tímido en el Porto de Santa Luzia, el “Trovao Azul”, barco para diez personas con bancos acolchados y solario en su proa y popa espera a los turistas. Por un mínimo de R$50 la hora se puede hacer un paseo casi exclusivo. Los caserones de los ilustres a los márgenes de las hermosas islas son fantásticos, incluso el de la familia de Ayrton Senna. Las gaviotas y hasta algunos pingüinos perdidos dan espectáculos.
Antes de 1972, cuando fue abierta la ruta Río-Santos (BR-101), Angra era habitada básicamente por los que trabajaban en las usinas o en la industria naval. En la misma época, algunos millonarios comenzaron a construir mansiones en las islas de la Bahía de Isla Grande. Un esclarecimiento sobre ellas: aunque la propaganda oficial diga que son 365, no llegan a 20 aquellas que poseen playas o tamaño para ser visitadas. La ciudad recibe 900.000 visitantes por año, que pasan más tiempo en el mar que en la tierra, o arena, firme. El tour se puede empezar en la isla de Gipoia, donde está la Playa del Dentista, de aguas cristalinas, arena clara y fofa, muchas almendreras e inmensas piedras en las puntas. El dentista en cuestión es real, Olympio Fassol, que tiene una linda casa allá hace más de treinta años. La playa en realidad se llama Jurubaiba y se llena de escunas y lanchas, principalmente a la tarde. Pocos lugares ofrecen tanto lujo como Angra. Hasta en plena alta mar. Ya son clásicos de allá el Jango Bar, flotante, que sirve comida japonesa, y un heladero que atiende a los clientes de los barcos. ¿Qué más necesitas?
Rumbo a las islas de los Porcos Pequeña y Grande, uno de los mejores puntos de buceo de la bahía, se hace difícil contener el impulso de saltar del barco para ver más de cerca los peces y las fantásticas estrellas de mar. Hay que acordarse de que a pesar de avistas las piedras en el fondo, la profundidad entre las dos islas es de 4 a 5 metros.

