Río Das Pedras
A tan solo 129 km al sur de Río, nos encontramos con una maravilla de la naturaleza, que por una parte conserva los encantos del Brasil precolombino, y al mismo tiempo un entorno selvático que todo lo cubre dándole la imagen de reducto perdido… internarse en ella da la sensación de estar descubriendo la mítica ciudad perdida de los Incas: “El Dorado”.
Arena blanquísima y en abundancia, aguas de un azul verdoso cristalino, y miles de peces de colores que se desplazan vivamente en las cercanías de las orillas.
Lejos del ruido de la ciudad, en este pueblo nos encontraremos con una tranquilidad propia de aquellos lugares que viven su vida en paralelo con la que desarrolla el progreso. Por los atardeceres se puede contemplar a los pescadores de la villa cercana partir en busca de su cosecha en el mar, la que constituye la piedra basal de su alimentación.
También se puede alquilar un pequeño velero para poder contemplar la caída del sol mar adentro, lo que llena de una paz y un relax poco comparable.
Para alojarse, sin dudas, lo mejor será alquilar una casita a algún pescador a muy buenos precios, lo que provee de una experiencia más natural y salvaje.

